sábado, 5 de julio de 2008

¿Cuándo nos daremos cuenta?


La semana pasada tuve la posibilidad de asistir a una reunión en el marco de las celebraciones por el 20 aniversario de los programas de posgrado en economía en la Universidad de Konstanz, Alemania. En el evento tuve la oportunidad de platicar con personas como el Presidente del Banco Central Aleman (Deutsche Bundesbank), y pude participar con una ponencia sobre la situación fiscal de las PyMES en países en desarrollo. La mayoría de las ponencias se centraron en uno de los problemas económicos más importantes a nivel mundial hoy en día, que es garantizar la estabilidad monetaria y social. Actualmente los países desarrollados, representados por el G-7, tienen el reto de mantener bajos niveles inflacionarios, tasas de interés competitivas y que contribuyan al desarrollo, bajos niveles de desempleo, y altas tasas de crecimiento, lo cual no es fácil con los constantes incrementos en los precios de commodities como el maíz, el trigo, el petroleo, los metales, etc. También tuve la oportunidad de platicar con un ex-compañero, y ahora doctor en economía, llamado Fangyi Yin. Me comentaba que en los próximos meses regresará a su natal China después de sus 6 años de estudio en Alemania. Yin, o "King" como solíamos llamarle los occidentales, basó su tésis doctoral en modelos para identificar la óptima alocación de activos financieros de las personas, es decir, la óptima mezcla entre rendimiento y riesgo. Al oir esto, le comenté que con esa preparación fácilmente podría encontrar un excelente puesto en la banca privada patrimonial en países como Suiza, donde se manejan las fortunas de grandes empresarios, políticos, etc. Sin embargo me comentaba que el prefería regresar a China, y su explicación fue bastante interesante: "Si haces un análisis comparativo, verás que China y México están en la misma situación, y lo han estado por muchos años. Ambos países vivieron situaciones políticas y económicas similares, y hasta la fecha somos receptores de inversión extranjera directa que únicamente se dedica a manufacturar productos para empresas multinacionales. Las pequeñas y medianas empresas locales no sobreviven, existe corrupción, etc. Inclusive la educación por muchos años fue similar. Las universidades eran más centros de enseñanza y de repetición de conocimientos generados en otro lado que centros de investigación y desarrollo de conocimientos y tecnología. Cualquier persona con un grado universitario elevado, aún sin ser doctor y dedicado a la investigación, podía impartir clase. En ambos países era un logro el traer la mejor tecnología Alemana, Japonesa, Americana, para cualquier aplicación. Sin embargo, la diferencia actual con México es que China ya se dio cuenta que el verdadero desarrollo empieza por la educación, por la generación de conocimiento y tecnología propia, por la investigación. El gobierno Chino ha entrado en un programa de mejoramiento de la educación a escala inimaginable. Se está destinando una gran parte del presupuesto a desarrollar doctores en todas las áreas que sean capaces de hacer investigación al más alto nivel para aplicarlo en nuestro beneficio. Es por eso que ahora me regreso a China, a tomar el puesto de profesor asistente en una Universidad en Shanghai. Si te das cuenta, todo lo que se expuso en esta conferencia fue en base a datos estadísticos, análisis rigurosos, y a modelos desarrollados para analizar la información disponible. Y estos son datos que tanto las empresas grandes como las pequeñas y las organizaciones gubernamentales utilizan no solo para subsistir, si no para ser mejores." Después de esta explicación me quedé impresionado. ¿Por qué a nuestro gobierno le sigue importando muy poco la educación? ¿Por qué seguimos empeñándonos en desarrollar y capacitar obreros que trabajarán para empresas internacionales, en vez de ayudárlos a desarrollar conocimiento propio? ¿Hasta cuándo nos daremos cuenta que el verdadero desarrollo de un país está basado en su educación?

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